domingo, 30 de diciembre de 2012

Poemas de Navidad: Haciéndome un poco niño

         No te molestes querido lector, porque haya querido añadir aquí estos versos de la Navidad, que los novicios de nuestro convento de Lisboa escribieron el día de la fiesta para cantar alabanzas al parto de la Virgen. Los salmos de David, inspirados y puestos por el Espíritu Santo en esa forma de oración, muestran que este modo de orar es muy bueno para despertar la devoción. Si te parece que es poco apropiado a la seriedad del autor y de la obra, espero que seas indulgente conmigo, pues haciéndome un poco niño con el niño Jesús, por un momento olvidé mis años y mi seriedad:


          ¿Por qué, precioso niño, desterrado del cielo,
          buscas entre los hombres lugar de aposento? ¡Ay amor!
          ¡Por qué no tiene tu madre en este tiempo de frío
          para tus pies y tus brazos delicados pañalitos? ¡Ay amor!
          ¿Por qué yaces entre dos animales dormido
          y de tus húmedos ojos salen lagrimitas de cristal? ¡Ay amor!
          ¿Por qué te pinchan esas pajas y te irritan
          y dañan los fríos tu cuerpo pequeño? ¡Ay amor!
          ¿Por qué en el establo sobre maderas tus miembros sagrados,
          y una rígida piedra bajo tu cabeza sirve para descanso? ¡Ay amor!
          Bien poco sufro yo ahora: mas cuando pasen los años
          cadenas y espinos serán mi sufrimiento, azotes y maderos altos.


Fray Luis de Granada, Obras Completas, t. XXV, F.U.E. Madrid 2000, p. 139

Transcripción y traducción de Ricardo Alarcón Buendía



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